domingo, 10 de junio de 2012


   Otro viejo día enfadada con el mundo, 
me hundo cuando trato de olvidarte 
y me quedo sin nada que motive a levantarme. 

Me prometí no llorar por dentro, 
por eso cojo el boli, el papel y me enfrento 
a esta puta angustia que produce la nostalgia, 
los recuerdos de un otoño mal gastado entre tus brazos, 
por eso escribo sin pasión y sin cariño, 
porque ya no me fío de quien me alivie de éste frío. 

Y que voy hacer si no sale de mi el intentar arrancarte, 
te confieso que sigo buscando el camino
 que me lleve hacia tus manos 
y me digas que nada ha cambiado
y que sigues en tu puerta esperando.

Lo siento, es que hasta respirar duele tanto...

MªD Marín

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